24 de febrero de 2012

El campo un lugar lleno de diversión


En días pasados visitamos un parque temático que  está muy cerca de nuestra ciudad de residencia y llegamos  rápidamente después de salir de los infinitos trancones del casco urbano, allí hay una estación ganadera con vacas, cabras, ovejas y tiernos terneritos que se alimentan con biberón, uno tiene que comprar el contenido del biberón por supuesto, para poder suministrárselo, esto no sucede en el campo verdadero allí esto solo pasa como último recurso cuando muere la madre y ninguna otra  madre criando acepta al pequeño.
En la estación de porcicultura como es de esperarse hay cerdos de diferentes razas y también hay bebes que se pueden alimentar con tetero, nunca vi tantos teteros juntos: los de todos los niños visitantes mas los de los cerditos y terneros.
Había otras estaciones como la de ecología donde es posible ver el rio turbio pero sin contaminación,  la estación canina con bellos perros y trucos, la estación de las gallinas, bueno la de especies menores, la estación de agricultura orgánica  la cual me encantó porque así deberíamos comer todos en especial los niños pequeños sin químicos  que nos intoxican a largo plazo.
Finalmente estaba la estación equina donde además de ver lindos caballos presenciamos un espectáculo con piruetas, sin embargo lo que más me llamo la atención fue el estacionamiento de coches  para niños, habían muchos niños y muchos coches los cuales impedían la circulación de los niños y los padres,  a lo largo de los diversos recorridos vi que el coche se convertía en un estorbo para los padres, los más afortunados con niños grandes utilizaban paseadores compactos pero esto no cabían por ejemplo en la carreta para ir de una estación a otra y no podían subir a los pequeños por que el terreno era pedregoso e incomodo y esto maltrata un bebe que se estremece constantemente, entonces la mamá u otro familiar cargaban al bebe y el padre llevaba  el cochecito con una maleta  en ocasiones lo contrario.
Nuestra familia optó por una mochila ergonómica,  la cual favoreció el recorrido y nos permitió movilidad y tranquilidad, contábamos con la lonchera con los alimentos del bebé un cambio de pañal en el bolso de mano y muchas cámaras digitales para registrar momentos inolvidables. De este modo nos turnamos el transporte de la bebe sin demasiado cansancio para nuestra espalda y brazos que ya tenían suficiente con un largo recorrido en  el parque.
Fue una tarde maravillosa en familia, la cual con gusto repetiría, me encantó llevar a mi bebe muy cerquita de mi  corazón a conocer cosa nuevas y divertidas y poder contarle de primera mano de que se trataba todo lo que veía a su alrededor.
En el portabebes con la abuelita
Disfrutando del paseo

16 de febrero de 2012

Sin el campo no hay vida en la ciudad




Soy de origen campesino y tuve la fortuna de crecer durante un buen tiempo en el campo, pero inevitablemente me he convertido en una citadina que todo lo obtiene o mejor lo compra en el supermercado, así que estuve reflexionando sobre la importancia de enseñarle a mi bebe que los frutos de la naturaleza no se producen en los estantes y refrigeradores del supermercado, sino que estos cuelgan de los árboles o se dan debajo de la tierra o dependen de plantas pequeñas y que todas sin excepción son de vivos y bellos colores.
Quería mostrarle a mi bebe que existen animales diferentes a los perros que se pasean en los ascensores o el parque del conjunto,  que la naturaleza es diversa y que más allá de la televisión está la vida del campo y del mundo natural y salvaje.  Por ahora solo le puedo mostrar la vida tradicional del campo ya que exponerla a la naturaleza salvaje se me hace complicado, no pretendo llevar a mi hija a un zoológico y decirle que eso es la naturaleza salvaje cuando en realidad es una prisión para animales que alguna vez fueron salvajes, si la llevo algún día será para  mostrarle lo que no debemos hacer con los animales.
El campo es esencial para la supervivencia de la ciudad ya que  provee nada más y nada menos que la comida y el agua esenciales para la vida de todas las especies  en especial la nuestra que demanda  más que las demás. No llevé a mi bebe a ver un cultivo industrializado que aunque sigue siendo campo tiene ese sabor de explotación y abuso  que tiene todo lo que es industrializado y nos vende productos en serie, llevé a mi bebe a un parque temático que tiene lo más parecido al campo verdadero en cuanto a animales de granja y cultivos tipo “huerta casera” .